jueves, 7 de junio de 2012

Adiós a Manolo Iglesias





Se nos ha ido el amigo Manolo Iglesias, Director adjunto del periódico Diario de Avisos y referente imprescindible de la Gastronomia Canaria.

Reproduzco aquí la nota de prensa publicada en su querido Diario de Avisos y que nos acerca más a la faceta humana y profesional de Manuel Iglesias.

"El DIARIO DE AVISOS perdió ayer a su director adjunto Manuel Iglesias (El Hierro, 1950) de forma repentina, cuando estaba de viaje profesional en Málaga. Periodista de raza, hecho a sí mismo, Manuel Iglesias se inició en los años sesenta con colaboraciones en Radio Nacional (junto a los escritores y periodistas Fernando Delgado, Juan Cruz y Olga Álvarez) y en el periódico La Tarde.

Manuel Iglesias, junto a Leopoldo Fernández, formaba parte de los cimientos del DIARIO desde que la cabecera iniciara su etapa en Tenerife, a partir de 1976. Versátil, objetivo, honesto, trabajador, Iglesias encontró en la gastronomía el tema, aquella pasión a la que dedicaría buena parte de su vida, y por cuya labor fue laureado en las Islas y en toda España, reverenciado por Adriá, Berasategui, Arguiñano o Arzak, entre otros.

Como periodista, fue un excelente transmisor de la realidad cotidiana de Venezuela (admiraba profundamente la producción de Uslar Pietri, era amigo personal del expresidente Rafael Caldera y recibió la medalla Francisco de Miranda).Tras la llegada de Hugo Chávez, se quedó prendado de Buenos Aires y, ya últimamente, del Chile democrático, por el que viajó incansablemente.

No se entiende el nivel Michelin de la cocina canaria actual, especialmente de Tenerife, sin el esfuerzo de unos pioneros y soñadores como José H.Chela, José Carlos Marrero y el propio Iglesias, al que se ha unido Fran Belín. Fueron ellos los que acuñaron la cocina como un atractivo turístico más. Y lograron convencer al entonces presidente del Cabildo, Adán Martín, y a su sucesor, Ricardo Melchior, para que apoyaran el Plan de Gastronomía. Poseedor de un humor fino y un acusado espíritu crítico, Iglesias se adaptaba fácilmente a toda nueva tecnología.

Cuando nadie creía en la cocina canaria, Iglesias fundó los Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS, únicos en su género en España, referencia en el periodismo nacional, que han distinguido la cocina bien hecha, sea un hotel de lujo o una casa de comidas perdida en el monte. Muchos de los logros económicos del DIARIO DE AVISOS también tuvieron a Manuel Iglesias como aliado, que era accionista de la compañía matriz. Su columna de opinión se encontraba entre las más influyentes en el ámbito político y económico del Archipiélago"

Adios Manolo, no te olvidaremos.
Foto: Se nos ha ido el amigo Manolo Iglesias, Director adjunto del periódico Diario de Avisos y referente imprescindible de la Gastronomia Canaria. Reproduzco aquí la nota de prensa publicada en su querido Diario de Avisos y que nos acerca más a la faceta humana y profesional de Manuel Iglesias. "El DIARIO DE AVISOS perdió ayer a su director adjunto Manuel Iglesias (El Hierro, 1950) de forma repentina, cuando estaba de viaje profesional en Málaga. Periodista de raza, hecho a sí mismo, Manuel Iglesias se inició en los años sesenta con colaboraciones en Radio Nacional (junto a los escritores y periodistas Fernando Delgado, Juan Cruz y Olga Álvarez) y en el periódico La Tarde. Manuel Iglesias, junto a Leopoldo Fernández, formaba parte de los cimientos del DIARIO desde que la cabecera iniciara su etapa en Tenerife, a partir de 1976. Versátil, objetivo, honesto, trabajador, Iglesias encontró en la gastronomía el tema, aquella pasión a la que dedicaría buena parte de su vida, y por cuya labor fue laureado en las Islas y en toda España, reverenciado por Adriá, Berasategui, Arguiñano o Arzak, entre otros. Como periodista, fue un excelente transmisor de la realidad cotidiana de Venezuela (admiraba profundamente la producción de Uslar Pietri, era amigo personal del expresidente Rafael Caldera y recibió la medalla Francisco de Miranda).Tras la llegada de Hugo Chávez, se quedó prendado de Buenos Aires y, ya últimamente, del Chile democrático, por el que viajó incansablemente. No se entiende el nivel Michelin de la cocina canaria actual, especialmente de Tenerife, sin el esfuerzo de unos pioneros y soñadores como José H.Chela, José Carlos Marrero y el propio Iglesias, al que se ha unido Fran Belín. Fueron ellos los que acuñaron la cocina como un atractivo turístico más. Y lograron convencer al entonces presidente del Cabildo, Adán Martín, y a su sucesor, Ricardo Melchior, para que apoyaran el Plan de Gastronomía. Poseedor de un humor fino y un acusado espíritu crítico, Iglesias se adaptaba fácilmente a toda nueva tecnología. Cuando nadie creía en la cocina canaria, Iglesias fundó los Premios de Gastronomía DIARIO DE AVISOS, únicos en su género en España, referencia en el periodismo nacional, que han distinguido la cocina bien hecha, sea un hotel de lujo o una casa de comidas perdida en el monte. Muchos de los logros económicos del DIARIO DE AVISOS también tuvieron a Manuel Iglesias como aliado, que era accionista de la compañía matriz. Su columna de opinión se encontraba entre las más influyentes en el ámbito político y económico del Archipiélago"

Adios Manolo, no te olvidaremos.

domingo, 3 de junio de 2012

Falsarius, el cocinero impostor




Una pequeña cocina (de gas, de gas) y unas cuantas latas de conserva, botes y congelados componen su universo. Es Falsarius Chef, "el cocinero más perseguido por los puristas de la gastronomía y un héroe para los que no tienen tiempo para cocinar", según su propia definición.

Siempre oculto tras unas gafas y una nariz falsa, "con las que claramente nadie me puede reconocer", evita, dice, que le localicen las mafias internacionales de chefs que quieren liquidarle por desvelar sus secretos. Porque él, Falsarius, se ha erigido en ídolo del ciudadano de a pie con poco tiempo, poca habilidad o pocas ganas de recrearse en los fogones porque el resultado habrá de degustarlo en solitario.

Falsarius Chef lleva cinco años cocinando platos sencillos que parecen complejos, recetas rápidas con las que das la impresión de haber estado toda la mañana en la cocina. Ahora, recopila sus mejores platos en 'Grandes éxitos de la cocina para impostores' (Plaza & Janés), en el que no falta su célebre arroz hueboloñesa, su sopa de ajo sin abuela o sus hojaldres de bonito 'engaña-amigos'.

Pregunta.- ¿Tú de dónde sales?

Como Jesucristo, que era un niño y luego empezó su vida pública, la mía se inicia en 2007, cuando nace el blog de Falsarius. Comencé a escribirlo para mí, para no olvidar mis 'imposturas'. Y, sorprendentemente empezó a entrar un montón de gente. Después publiqué 'Cocina para impostores', que ya lleva nueve ediciones, me llamaron para la televisión, de la radio... Una 'vorágine Falsarius' que nos ha llevado muchos libros después a culminar en estos 'Grandes éxitos de la cocina'. Ya soy como Camela, sólo me falta que se venda en las gasolineras.

P.- ¿Cómo definirías es la cocina impostora?

Es la que se hace con latas, botes, congelados y tres cositas del 'súper' de la esquina. Cocina sencilla, que no complica la vida y consigue resultados estupendos. Eso sí, hay que utilizar algún producto natural fácil de encontrar en el súper: una cebolla, puerros... Sobre todo para engañar adecuadamente al invitado. Si simplemente le abres la lata no cuela. Se trata de abrir una lata, ponérsela y que no se note que es una lata. Darle ese giro, aplicarle esa 'taumaturgia' (que no tengo ni idea de lo que significa, pero queda precioso), y se consiguen cosas muy ricas.

Al principio era muy fácil porque las recetas salían solas, pero cuando llevas ya varios años, te lo tienes que currar y hacer mucho experimento. Además yo no publico una receta hasta que no está debidamente cotejada con varias cobayas, sin que se haya muerto ninguna.

P.- ¿Ninguna demanda por intoxicación entonces?

No. De hecho hay gente que me dice que la cocina impostora le ha cambiado la vida; yo me conformo con no quitársela. Es lo bueno de Internet, hay mucha interactividad, me escribe gente diciendo: "Yo no había entrado en la cocina más que para coger hielo para los cubatas, y de repente empecé con tus recetas y vi que cocinaba y funcionaba, me he ido animando y hago de todo". Me gustan esos y las amas de casa de toda la vida que me dicen "Me pasaba toda la mañana cocinando, llegaba mi familia, se lo comía en dos minutos, y encima me ponían mala cara. Descubrí tus recetas y dije: 'Pues lo mismo, pero en 10 minutos'".

P.- ¿Siempre te has dedicado a esto? ¿Falsarius siempre ha sido Falsarius?

Los impostores no tenemos pasado.

P.- ¿En estos tiempos de apreturas, es la lata de conserva la reina?

En tiempos de crisis este tipo de cocina sencilla, muy de 'súper', permite hacernos comidas ricas por dos perras. Eso anima. Es una de las claves: comer lo que uno mismo ha cocinado te sube la moral. Decirte: "Soy el Adrià del barrio de Usera", por ejemplo. En tiempos de crisis tener la moral alta viene muy bien.

P.- ¿Estas recetas qué son, de las que pasan de generación en generación?

Salvo algún clásico de la impostura nacional de toda la vida que no me he resistido a poner, el 99% son recetas originales. La versión impostora es inédita, pretendo eso, dar una vuelta de tuerca. Por ejemplo, la sopa de ajo la hago con una bolsita de picatostes del 'súper'. Por eso les pongo nombres raros.

P.- A las marcas que citas, ¿les sacas todo su jugo?

Empecé a citar marcas desde el principio porque la gente me preguntaba cuáles usaba. Es publicidad totalmente gratuita; soy un chollo.

P.- ¿Seguro?

Solo tengo patrocinio en los vídeos que hago, y además lo aviso, porque soy muy honesto. Ahora estoy con Gas Natural, yo hago lo que quiero, y ellos ponen el fuego. El gas es genial, lo regulas, lo ves... Soy un fan absoluto del gas. Tengo suerte porque los patrocinios que he tenido han sido de cosas que me gustan, entre otras cosas porque no los permitiría si no me gustaran; soy así de chulo. Si no crees en lo que está detrás de tu producto, menudo coñazo.

P.- ¿Aceptarías entonces un patrocinio de Bankia?

El patrocinio se lo tendría que hacer yo. Tocaríamos a 500 euros cada uno. Qué putada, cabrones, ¡gentuza! Ponlo así por favor.

P.- En tiempos de crisis, ¿tú te lo guisas, tú te lo comes?

Me veo obligado a consumir cocina impostora porque me falta tiempo para otra cosa. Eso no quita que muy de vez en cuando me dé un homenaje en el Puerto de Santa María, donde vivo.

P.- ¿Que hay de cierto en que te persiguen mafias internacionales de chefs por desvelar sus secretos?

Estamos haciendo un daño terrible a los chefs tradicionales, que tenían su coto. No querían que nadie supiera cocinar, por eso se inventan máquinas raras, el nitrógeno líquido... Todo para alejar la cocina de la gente y que tengamos que ir al restaurante a gastarnos la pasta. Yo estoy convirtiendo a cada humilde ciudadano en un chef de primera. Me odian. Por eso voy con gafas y nariz falsa.

P.- ¿Hay quien vende mucho humo camuflado de nitrógeno y poca sustancia? ¿Hay otros Falsarius entre los cocineros estrella?

Hay cocineros maravillosos, que son en realidad cuatro o cinco que investigan y hacen un espléndido trabajo. Y luego hay una rémora de caraduras y capullos que sin ningún talento y creatividad se apuntan a ese carro y te venden unas puñetas que da lástima. Un plato vacío con una pizquita de algo en el centro y muchos colorines... ¡A mí dame una buena fabada y un rabo de toro con sus patatas! Como en todos los negocios, hay unos poquitos muy buenos y mucho jeta. Como en los bancos... Bueno, la verdad es que ahí no sé si hay alguno bueno.

P.- ¿Está suficientemente reconocido el papel de Falsarius a la hora de acercar la cocina a la calle?

Se podría hacer mucho más. Por ejemplo, con dinero [risas]. Estoy contento de la acogida que ha tenido Falsarius, nunca pensé que llegaría hasta aquí, con tal número de seguidores en Facebook, en el blog, oyentes en la radio que protestan si me tomo el sábado libre porque les dejo sin receta... Me siento muy reconocido. Jamás pensé que con esta chorrada llegara a ningún sitio.

P.- Dices que si alguien duda de la autenticidad del plato, mejor morir negando...

Hay mucha gente que se rinde a la primera. Un impostor no se puede venir abajo nunca. Tú dices: "Esto lo he hecho yo", y por lo menos siembras la duda. Eso sí, hay que tener la precaución de esconder las latas debidamente. Si aún así el invitado mira la basura, di que son de comida para gatos.

P.- ¿Qué es lo próximo?

Lo próximo probablemente sea otra novela, en la línea de 'Fabada a muerte en Cocina Fusión'. Un libro en el que salía gente que hay quien dice que se parece a cocineros reales, un tal Sarriá, o Balzac... La gente es que saca unos parecidos... Estoy trabajando en otra novela que espero rematar este verano e igual me cuesta el exilio, porque me paso 27 pueblos y en temas delicados.

*Entrevista extraida de el periódico El Mundo

viernes, 1 de junio de 2012

LOS TRUCOS DE ANGEL MUR

Hola amigos, nuestro querido Angel Mur nos sube los siguentes truquitos que seguro les gustaran. Gracias Angel.

* Cebolla, pimientos y tomates

cuando guises estos tres productos, juntos o por separado, ya sean en una salsa o como condimento de un plato, échales un poco de sal, azúcar y un "chorrillo" de aceite

* Ajos

Para que no repitan los ajos, más que abrirlos por la mitad y quitarles el tallo, lo mejor es poner un cazo con agua, y cuando ésta empiece a hervir se sumergen los ajos durante 10 segundos, repetir la acción tres veces y dejando otros 10 segundos entre cada sumergida

* Fideua

Para que la fideua salga jugosa y nada aceitosa el truco es poner los fideos (yo siempre he utilizado los de "Cabello de Ángel) a tostar en el horno, cuando estén morenitos se retiran.

Luego se hace la fideua normalmente, sofrito, la sustancia principal (pescado ....) se echan los fideos y durante unos minutos se mezcla todo, se le añade un vaso de caldo o hasta que cubra los fideos (yo suelo poner caldo de pescado o de verduras según sea la fideua ya hecho en brick), cuando haga chup, chup, se salpimenta y se mete "la paella" en el horno durante unos 10 minutos aprox, luego se gratina un par de minutos y cuando los fideos estén "parriba" ya se puede retirar.

Pero bueno, lo importante es tostar los fideos

¡¡Qué aproveche!!